icaros – cantos chamanicos de poder y sanación

Icaros Canto chamanico de Poder

El canto es un elemento fundamental en la tarea del chaman.
Desde siempre, desde la más remota antigüedad. Diferentes expresiones del canto
chamanico se han observado en infinidad de culturas primitivas.

El tema tiene una importancia extrema en el chamanismo, por
lo que en este apartado lo veremos en su aspecto histórico.

En la selva del Perú, “icaro” es el nombre con el que se
denomina al canto melodía que utilizan los chamanes durante la realización de
sus trabajos y rituales. Esta palabra no tiene una traducción literal al idioma
castellano, tampoco al quechua u otra lengua de la zona.

De todos modos, su significado en el plano operativo y práctico
es mucho más profundo e importante que poder traducirlo a una palabra
entendible. El canto del chaman es una de sus más importantes armas curativas,
una expresión en lo concreto de las sabiduría chamanica y también un vehículo
de la energía personal del chaman.

El “icaro” es una parte fundamental del quehacer chamanico en
toda la amazonia. Ese canto resume el conocimiento del chaman, ya que
constituye su patrimonio curativo, su arma de trabajo y la herencia que deja a
sus discípulos. Y es fundamental, el vehículo de su energía.

Un maestro chamanico, como ya hemos visto no trasmite a su
aprendiz una instrucción formal si no que lo acompaña y lo guía para que capte
el conocimiento que ya está en su interior. Como parte de esta enseñanza, el chamán
le va cediendo sus “icaros” a su discípulo.

En estas culturas el hecho de “icarar” significa concretamente
que el chamán está cargando con su poder un objeto o una pócima, a la que de
esta manera le confiere alguna propiedad determinada para ser transmitida a
quien la recibirá, ya sea protección, curación, limpieza o para influir, sobre
su voluntad en algún sentido.

Esto se hace cantando el icaro directamente sobre el objeto o
sustancia que oficiara de transmisor. Los icaros que utilizan los chamanes
primitivos poseen letra muy simple, aludiendo a determinadas plantas, animales
y elementos del paisaje local poseedores de poder o simbolismo.

Incluso, a partir de la integración de culturas desde la
conquista de América, puede encontrarse en muchos icaros ideas provenientes
directamente del cristianismo y alusiones bíblicas.

La mayor parte de ellos está escrito en castellano, quechua y
otros dialectos, según la procedencia de los maestros más antiguos aunque
algunos son solo melodías monocordes y muy repetitivas.

De todos modos, ni las palabras ni la comprensión del texto
del icaro son imprescindibles, pero si la melodía y que el curandero sienta,
comparta su espíritu. Si el chamán está íntimamente compenetrado con el icaros sabrá
cuando, como y con quien utilizarlo.

Cada chaman es dueño de sus icaros, como es dueño de su
experiencia y sabiduría por haberlas recibido a su vez de su maestro o
directamente de la naturaleza. Cabe señalar que estos icaros son cantados en una ceremonia de ayahuasca.